
Según el II Informe del Observatorio de la Segunda Oportunidad del ICAB el perfil del usuario que recurre al mecanismo de la Segunda Oportunidad es sustancialmente parecido al que desprende de los datos del primer Informe, siendo en un 59% de los procedimientos un hombre, de entre 30 y 70 años, y situándose la edad media en los 48 años. Desde el Observatorio «se aprecia una progresiva disminución de la edad media de la persona declarada en concurso, tendencia que, creemos, se agudizará en los próximos años», ha afirmado Pardo.
En relación a la nacionalidad y origen de la persona declarada en concurso, si bien el 54% es de origen español, los datos del Informe muestran un cambio significativo respecto primer Informe elaborado por el Observatorio de la Insolvencia Personal del ICAB, situando los deudores de otros orígenes, principalmente de Latinoamérica en el segundo perfil más mayoritario.
Sobre el importe total de las deudas destacan que «el 81,14% de los acreedores resultan de entidades bancarias o financieras y que la deuda pública representa un 6% del total; porcentaje que está llamado a estancarse o incluso reducirse habida cuenta de las reformas legales operadas por la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, de reforma del texto refundido de la Ley Concursal».
En cuanto al importe total de la masa pasiva del deudor, se ha alertado de la reducción de la misma, ya que de la deuda total pendiente del último ejercicio analizado -2024- es de 63.078,10 euros, mientras que los datos analizados hasta 2020 mostraban un importe medio de 250.000 euros. También se ha resaltado la disminución del valor de la masa activa de manera que, del total de expedientes analizados, en el 66,67% de casos, la masa activa era nula y sólo en uno de cada diez supuestos la persona declarada en concurso era propietaria de un bien inmueble.
Además, el 90% de los concursos declarados y analizados para el presente Informe han sido «concursos sin masa», según lo previsto en el artículo 37 bis y siguientes de la Ley 16/2022.
Del Informe también se desprende la disminución del valor medio de las masas activa y pasiva de los concursos de acreedores de persona física, así como el cambio normativo operado por la reforma de la Ley Concursal, que ha conllevado una drástica disminución del total del importe medio exonerado que es, de promedio, de poco más de 49.000 euros en el año 2024.
En cuanto al itinerario escogido por el deudor, únicamente el 3% de los expedientes analizados contenían la propuesta de un plan de pagos por parte de la persona declarada en concurso de acreedores. Por ello, desde el Observatorio de la Insolvencia Personal del ICAB se considera que a raíz de la aplicación práctica de la norma esta tendencia se verá incrementada en los próximos años.
El vicepresidente del Observatorio de la Insolvencia Personal, Martí Batllori, ha declarado que «todos estos datos permiten al Observatorio de la Insolvencia Personal del ICAB afirmar que hay un claro avance numérico del uso del mecanismo de la Segunda Oportunidad para resolver los problemas de Insolvencia Personal de deudores de buena fe, que su uso ya es equiparable al de países europeos gracias al trabajo que se ha realizado para introducir este mecanismo en la cultura económica y social de nuestro país».
Durante la presentación del Informe el vocal del Observatorio de la Insolvencia Personal del ICAB, Miguel A. Salazar ha resaltado que «la tendencia al alza en el uso del mecanismo de la Segunda Oportunidad no debe verse como algo negativo, ya que a nivel económico esta vía permite a las personas que se someten a este procedimiento resolver sus problemas de insolvencia y con ello contribuir a que se ‘reintroduzcan en la sociedad’, de manera que puedan volver a pedir un crédito, por ejemplo, para comprar un piso, pagar sus impuestos y rehacer su vida a nivel económico».
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